En más de tres siglos de lucha contra burbujas de inversión, de presiones globales y de guerras mundiales, el Banco de Inglaterra nunca había prestado dinero tan barato como ahora. Desde la Revolución Industrial, ningún ciclo económico había desembocado en lo que ha logrado hacer la actual recesión mundial: reducir las tasas de interés básica del banco central del Reino Unido a prácticamente cero.